La etapa en Educación Infantil es fundamental para el desarrollo de los niñ@s, ya que les permite construir su personalidad, favorece su desarrollo social y amplía sus experiencias. El ambiente escolar acerca al niño estímulos, perspectivas y formas de conducta distintos a los del ámbito familiar, aunque no contradictorios con él.
En estas edades es cuando se inicia la formación de la persona, tanto en su desarrollo físico, como intelectual, afectivo, social y moral. Las experiencias para facilitar dicho desarrollo deben darse en un proceso educativo que sea compartido entre educadores y familias, ya que la labor de unos y otros debe ser complementaria.
Tanto en la familia como en la Escuela Infantil, se produce un aprendizaje, pero de manera distinta. En la primera el aprendizaje se da a través de actividades cotidianas, mientras que en la segunda, las actividades se planifican para llegar a unos logros predefinidos.
Las principales diferencias entre el aprendizaje escolar y el familiar son:
- la escuela ofrece modelos distintos, pero no contradictorios con los familiares.
- aunque la relación es, y debe ser, afectiva, en la escuela hay una mayor "distancia" entre el niño y el adulto ( esta "distancia" afectiva es muy pequeña en la Escuela Infantil y, se irá agrandando en las sucesivas etapas educativas ).
- en la escuela hay más interacciones entre iguales, interacciones que son fundamentales para el desarrollo social.
- la transmisión de conocimiento está más organizada y a la vez más descontextualizada que en el hogar.
- el uso de los espacios y los tiempos ( horario ), es mucho más rígido.
- los materiales, juegos y lenguaje también son diferentes.
Tanto educadores como especialistas de distintos campos, coinciden en lo positivo que es para los niñ@s asistir a un Centro de Educación Infantil, en el que encontrará, a niñ@s de su misma edad. Y educadores profesionales que trabajan con su proyecto educativo y unos objetivos definidos.
Sin necesidad de entrar en los objetivos que, de forma planificada, se trabajan en el Centro de Educación Infantil, distintos estudios relacionan la escolarización temprana con mejoras en dos grandes ámbitos: habilidades sociales e integración escolar posterior. Los niños escolarizados en las primeras etapas tienden a:
- ser más cooperativos.
- cumplir mejor las normas escolares.
- controlar mejor la agresividad.
- mostrar más conductas prosociales y rechazar las violentas o de trasgresión de normas por parte de los demás.
- adecuar sus acciones a las de los otros.
- aceptar el rol del profesor y la separación familiar durante el horario escolar.....
El análisis de todas estas cuestiones lleva a considerar la Escuela Infantil como un entorno claramente beneficioso para el desarrollo integral de los niñ@s.