El trastorno por déficit e hiperactividad se inicia en la infancia cuando un niño presenta dificultades para quedarse quieto, actúa sin primero pensar o empieza a realizar tareas que nunca termina.
Generalmente se diagnostica en la niñez y perdura hasta la edad adulta. A este tipo de niños/as se les denomina TDAH.
Los niños TDAH presentan dificultad para prestar atención, son impulsivos y en algunos casos hiperactivos.
Existen tres tipos de TDAH dependiendo de los síntomas que predominen en el niño:
-Hiperactividad-impulsividad
-Dificultad de atención
-Combinado
Hiperactividad-Impulsividad
-Se levanta cuando debería estar sentado
-Inquietud, se mueve en el asiento.
-Corre y salta en situaciones inapropiadas.
-Tiene dificultad para jugar tranquilamente.
-A menudo, está excitado como una "moto"
-Presenta verborrea (hablar demasiado)
-Interrumpe a otros niños en actividades, juegos, conversaciones.....
Dificultad de atención
-No atiende detalles y comete errores
-Presenta una sordera ficticia.
-No sigue instrucciones y no termina tareas.
-Es olvidadizo en actividades diarias. Presenta problemas en la memoria a corto plazo.
-Tiene facilidad para distraerse con estímulos externos visuales o auditivos.......
Combinado
El niño/a presenta por igual síntomas de los dos tipos
CAUSAS Y FACTORES DE RIESGO
Actualmente se desconocen, pero las investigaciones muestran una influencia genética importante. Además los científicos estudian otras causas y factores de riesgo: lesión cerebral, parto prematuro, consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo y bajo peso al nacer.
PROBLEMAS NEUROLÓGICOS
Las personas con déficit de atención e hiperactividad presentan un desequilibrio de Dopamina en su cerebro.
La Dopamina es una sustancia química (hormona y neurotrasmisor), situada en el cerebro y encargada de transmitir mensajes entre diferentes neuronas.
Cuando una persona SIN déficit de atención, recibe un nuevo estímulo externo, el flujo de la dopamina alcanza su nivel máximo y perdura durante un tiempo. En las personas CON déficit de atención también aumenta el nivel de dopamina, pero disminuye rápidamente cuando la persona recibe otro estímulo externo. Por ello, las personas con déficit de atención presentan dificultad para concentrarse en una tarea concreta y tienen gran facilidad para atender a varias a la vez sin concentrarse en ninguna.
DIAGNÓSTICO
Para realizar el diagnóstico de un niño con déficit de atención e hiperactividad se requieren varias pruebas, no existe un exámen único.
Las primeras pruebas consisten en realizar exámenes de visión y audición del niño para descartar otros problemas, y en elaborar una serie de listas para clasificar los síntomas y preguntar sobre los antecedentes del niño a padres, maestros y a veces al propio niño.
Puede resultar difícil realizar un diagnóstico, ya que los TDAH se pueden confundir con otros problemas como ansiedad, depresión y ciertos tipos de discapacidades del aprendizaje que pueden presentar síntomas similares.
TRATAMIENTO
En la mayoría de los casos, el mejor tratamiento consiste en una combinación de fármacos y terapia conductual.
Tratamiento Farmacológico: Los fármacos utilizados actúan aumentando la actividad de la dopamina con el objetivo de que el niño pueda concentrarse, cese la hiperactividad e impulsividad y mejore los problemas de conducta asociados.
El Metilfenidato es el fármaco que ha demostrado mayor eficacia y seguridad. Esta indicado para niños mayores de seis años.
Tratamiento de conducta: La terapia de conducta va dirigida tanto a los niños afectados como a los padres y profesores.
EL tratamiento conductual enfocado en el niño tiene como objeto enseñar habilidades sociales, académicas y de resolución de problemas.
En el caso de los padres, su finalidad es informarles sobre este trastorno y cómo controlar las conductas de su hijo/a. Finalmente, la terapia se ocupa de enseñar a los maestros cómo dirigir las conductas de sus alumnos en el aula.
ESTRATEGIAS DE ACTUACIÓN PARA PADRES Y EDUCADORES
* Aceptación incondicional: Los padrs con niños hiperactivos deben aceptar incondicionalmente a su hijo, ser conscientes del problema y no ceerse falsas expectativas.
* Realizar horarios de tareas: Debemos fijar las horas para levantarse, comer, jugar, hacer la tarea, ver la TV y acostarse. Siempre explicaremos los cambios que se hagan en el horario.
* Establecer reglas sencillas: Debemos explicar lo que sucederá cuando se cumplan las relgas y cuando se rompan las mismas.
* Asegurarse de que comprende las instrucciones: Debemos conseguir que el niño nos preste atención hablándole directamente a los ojos, diciéndole con voz clara y calmada lo que queremos y manteniendo instrucciones simples y cortas. Posteriormente, pediremos al niño que nos repita lo que tiene que realizar.
* Mantener una coordinación entre padres, maestros y médicos: Deben marcarse objetivos comunes de actuación, evitando órdenes contradictorias, para proporcionar estabiliad y coherencia al niño.
* Asegurarse de que el niño está supervisado en todo momento: Tendremos controlada su impulsividad y evitaremos que cometa errores.
* Responsabilizar al niño de pequeñas tareas que sea capaz de cumplir: Elogiaremos el esfuerzo y premiaremos el buen comportamiento, así se sentirá estimulado y aumentará su autoestima.
Asociaciones y bibliografía de interés:
ANSHDA. www.anshda.org
EDUCACIÓN ACTIVA. www.educacionactiva.org
- Testimonios de madrs con hijos hiperactivos: Asociación de niños con síndrome de hiperactividad y déficit de atención.
-El alumno con TDAH. Guía práctica para educadores. B. Mena, L.Nicolau, et. AI.
-Trastorno por déficit de atención y/o Hiperactividad (TDAH). Alberto Fernández, Beatriz Calleja.